It´s just a ride

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La recompensa merece el esfuerzo. Me repito ese mantra una y otra vez mientras asciendo entre el fuerte olor a azufre. Horas después compruebo extasiado que aquel lugareño no exageraba. Aridez y fumarolas humeantes. La vista desde el cráter del volcán me deja extasiado.

Creo que jamás he estado tan apretado como en este traje de neopreno. Incluso forrado como estoy el agua se siente especialmente fría. La falla que surco, admirado por su vegetación submarina, separa las placas euroasiática y norteamericana. Geológicamente hablando, buceo entre dos continentes. Me siento especial e insignificante al mismo tiempo.

Amanecer en este lugar idílico me hace feliz. Todo es verde desde mi ventana. El sonido de la respiración de las belugas, que remontan el fiordo para buscar comida, me conmueve. Ayer me salpicaban a bordo de la lancha de un experto rastreador de ballenas, que supo acercarme donde nadie llega.

Estoy encaramado a la barandilla del puente a cientos de metros de altura. Las cataratas más grandes del mundo a mi espalda. El ruido del agua es ensordecedor. Salto. No puedo creer que lo haya hecho. La descarga de adrenalina me paraliza durante varios minutos con una sonrisa estúpida en la cara.

A medida que la barcaza se interna mar adentro, crece mi sensación de arrepentimiento. Por alguna razón cuando piden voluntarios salto como un resorte. Apesta a podrido. En popa dos marineros bromean en alguna lengua que no entiendo mientras tiran tripas de pescado al mar. La jaula oxidada me sumerge en el agua. Tres enormes tiburones blancos nadan a mi alrededor atraídos por el inesperado festín.

Pienso a menudo en esos momentos. ¡Me sorprende tanto que en mis ensoñaciones ya siempre me vea sin pelo! Aquí sentado, mientras el veneno que me administran pelea contra esta jodida enfermedad sin entender de aliados, los recuerdos me hacen sentir más vivo que nunca. Gané alguna batalla, pero perderé la guerra. Entre nauseas, retumban en mi cabeza como una revelación las líneas de Bill Hicks: It´s just a ride.

Una de tantas historias incompletas sobre viajes. Historia 3/12.

Autor: Jorge Sánchez

3 Comments

  1. Miguel Mendez

    El éxito, el triunfo y su agonía. Hermosa historia incompleta. Felicitaciones

    1. admin

      Gracias Miguel por tu comentario

  2. Katya Oña

    Excelente narración… triunfo , grandeza y agonía en una sola historia. Un gran aplauso !

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