Etiqueta: pelayo

  • El espía

    El espía

    Informe Septiembre, 1970.

    Me he instalado en ubicación predeterminada que no menciono por cuestiones de seguridad. Mañana realizaré primer contacto con posibles objetivos.

    Informe. Octubre, 1970.

    Lo que esperábamos. Toda la universidad tiene tendencia de izquierda. Discursos muy potentes destinados a captar aliados.

    Informe. Noviembre, 1970.

    Me estoy ganando su confianza. Poco a poco me están metiendo en su grupo. No es fácil, tienen mucha desconfianza de gente nueva.

    Informe. Diciembre, 1970.

    No mucho que reportar. Este mes se paraliza todo por fiestas de la ciudad y navidad. Aquí la cultura familiar es muy fuerte.

    Informe. Enero, 1971.

    Ahora entiendo. No están todos juntos. La universidad se divide en 2 bandos: los “cabezones” (pro ideología rusa) y los “chinos” (pro ideología comunista china). No existe una sola ideología.

    Informe. Febrero, 1971.

    Esto es mucho más profundo de lo que pensamos. Si queremos callarlos, debemos actuar pronto.

    Informe. Marzo, 1971.

    Empiezan a hablar sobre elecciones estudiantiles. Esto nos dará mucha información sobre los cabecillas de todos los grupos.

    Informe. Abril, 1971.

    Me he aliado con los “cabezones”. Parecen ser el grupo más fuerte y con más apoyo. He establecido más acercamiento con su líder, Félix.

    Informe. Mayo, 1971.

    Por orden del Decanato no habrá elecciones este año por los problemas políticos a nivel nacional. Los estudiantes están furiosos y convocan huelgas por toda la ciudad.

    Informe. Junio, 1971.

    Año lectivo terminará sin más. Tendremos que esperar al próximo año.

    Informe. Septiembre, 1971.

    Empieza un nuevo año. Mucha tensión entre autoridades y cuerpo estudiantil. Este año sí debe haber elecciones.

    Informe. Octubre, 1971.

    Félix me ha dado información. Las elecciones se realizarán pronto. Nadie lo sabe. Los “cabezones” se están preparando en secreto.

    Informe. Noviembre, 1971.

    El grupo de los “cabezones” mantiene reuniones secretas después de clase. Félix será el candidato principal junto a su mano derecha David “el zorro” Carrillo, otro de los cabecillas potencialmente peligrosos.

    Informe. Diciembre, 1971.

    Diciembre en este país…

    Informe. Enero, 1972.

    Los “cabezones” han sobornado a los profesores para que no haya clases y tener toda la universidad para sus reuniones sin los otros estudiantes opositores presentes. Me han invitado a que asista para darles consejos.

    Informe URGENTE.

    Sé que no es la fecha establecida, pero surgió un problema potencialmente grave. Hemos sido descubiertos por alumnos del bando de los “chinos” y ahora se están preparando para las elecciones con un nuevo candidato del que nadie sabe nada. Podría ser incluso más problemático en el futuro que Félix.

    Informe. Febrero, 1972.

    Lo que me temía. Ha ganado el otro candidato y no tengo acercamiento con ese grupo. No puedo dar más información y no puedo acercarme ya que todos saben que yo soy partidario de los “cabezones” … Mi misión ha fracasado…

    Informe. Marzo, 1972.

    El nuevo presidente de la universidad está “cazando” a los partidarios de los “cabezones”. Este grupo es más extremista y debo tener cuidado.

    Informe. Abril, 1972.

    HOLA CIA. ME LLAMO SUCRE. SU PROFESOR, O MEJOR DICHO AGENTE INFILTRADO, YA NO PODRÁ ENVIARLES MÁS INFORMES SOBRE NOSOTROS. SI LO QUIEREN DE VUELTA VENGAN POR ÉL. JAMÁS NOS CALLARÁN.

    Una de tantas historias incompletas sobre política.

    Inspirada en una historia real.

    Autor: Diego Méndez

  • Roentgenizdat

    Roentgenizdat

    Rusia. Década de los 50.

    – ¡Hazlo Alexei! Gritaba Dmitri a su hijo de 17 años.

    – ¡No quiero hacerlo papá…!

    – ¡Que lo hagas ya! ¡¿No entiendes que es la única manera?!

    – ¡Pero ya no quiero hacerte más daño! No soporto verte sufrir…

    – Mira Alexei, hacer esto nos dará de comer… ¿Entiendes que ya no podemos abrir el Bar por orden del gobierno? Iría a la cárcel y ¿quién cuidará a tu hermana, tu madre y de ti? Vamos… tienes que hacerlo…piensa en ellas.

    (Dmitri toma otro sorbo del vodka en la mesa y grita)

    – ¡Ya!

    (¡CRACK!)

    ——

    Unos años antes…

    (Música de fondo)

    – ¡Hola, bienvenidos al Bar Roadhouse! ¿Vienen al concierto?

    – ¡Así es! Gran idea hacer un concierto de Blues y Jazz. Somos 6 personas.

    – ¡Ah, sí! Aquí nos encanta esta música, ¡seguro escucharán canciones que les van a encantar!

    El Bar está a reventar. La gente bebe, se divierte y está a la espera del gran evento. Las luces se apagan y se escucha al presentador…

    – ¡¿Están listos?! ¡¿ESTÁN LISTOS?! Por favor denle la bienvenida al mejor guitarrista y pianista de blues y jazz de todo Rusia: ¡JASHAAAAA y DMITRIIII!

    Los dos músicos saltan al escenario en frente de unas 200 personas. Vestían ropa occidental típica de los músicos de blues profundo estadounidense: corbata fina negra con camisa blanca, gafas oscuras y sombrero con mocasines. Empiezan a tocar y enseguida se siente la electricidad y energía que envuelve a todos. Se viene una noche para no olvidar…

    30 minutos después, en pleno concierto…

    – ¡Todos quietos! ¡Están bajo arresto!

    – Pero, ¿qué significa esto? ¡Exijo una explicación!

    Habían irrumpido en el bar más de 50 militares con metralletas, rodeando a todos y apuntándoles. El Comandante saca una hoja y lee…

    – “Por orden del Presidente, se declara la música occidental ilegal en todo el país. Por consiguiente, cualquier persona que la promocione, venda o la escuche será arrestado y enjuiciado por traición a la patria”. Todos, ¡al calabozo!

    ——

    – ¡Siguiente!

    – Hola Nikita…

    – Ay, Dmitri… ¿Qué te has hecho esta vez? ¡¿otro dedo?!

    – Si… ya sabes que yo solo era un pianista y el trabajo pesado con herramientas no es lo mío… soy muy torpe…

    – Dmitri, no tengas vergüenza. Lo que haces es para dar de comer a tu familia y no hay ninguna deshonra en eso…Ven, te llevo a la sala de Rayos X.

    ——

    3 horas después…

    Toc. Toc. Toc.

    – Hola Dmitri. ¿Cómo estás amigo?

    – Hola Jasha. Ya escayolado otra vez. Cada vez que lo hago me queda más presente que jamás volveré a tocar el piano… ten, aquí está la radiografía.

    – Dmitri, lo que haces es heroico, salvarás a tu familia del hambre. Mira, con todas las radiografías que hemos obtenido en este año, entre las nuestras y las que hemos recogido de la basura podremos hacer muchísimos discos con la nueva técnica de grabado que han descubierto utilizando materiales parecidos al vinilo como, justamente, estas radiografías que, aunque no se escuchen bien, la gente los comprará. ¡Escuché que en las otras ciudades les está yendo muy bien con las ventas porque a la gente de verdad le gusta el blues y el jazz y nosotros éramos los mejores aquí!

    – Es verdad… ¡brindemos por eso!

    – ¡Zasdarovia! ¡por la Roentgenizdat!

    Una de tantas historias incompletas sobre política.

    Inspirada en el movimiento Roentgenizdat de la década de los 50 en Rusia, que quería decir “Música Ósea” en honor a las radiografías que se usaban para grabar discos ilegales en la época debido a la prohibición del gobierno.

    Autor: Pelayo

  • Tocayo

    Tocayo

    29 de junio, 1986. Mundial de fútbol. Final. 

    Argentina se enfrenta a Alemania por el título de campeón del mundo de fútbol. Es el evento más televisado en la historia hasta ese momento. Alemania venía de derrotar a Francia y a la anfitriona México, mientras que Argentina había librado verdaderas batallas con Inglaterra (debido a su disputa territorial alrededor de esas épocas por las Islas Malvinas y la ruptura consecuente de la diplomacia entre los dos países) y Bélgica. Contra Inglaterra se notó cómo el liderazgo de un jugador en particular llevó a una nación a creer que se podía conseguir cualquier cosa que se propongan tanto dentro como fuera de la cancha, marcando el gol más controversial del torneo, con la hoy conocida como “mano de dios”, y, a continuación, otro gol, finalmente votado como el mejor de todo el mundial. Este jugador fue Diego Maradona. 

    Bajo este contexto llegaban a la final los dos equipos. Mis padres estaban reunidos con unos amigos para ver la final en su casa. Todos iban con Argentina. ¿Por qué? Simple. En esa época, era prácticamente imposible que Ecuador llegase a un Mundial, por varias razones: falta de presupuesto, cero planificación, poco desarrollo de jugadores, entre muchas otras (o tal vez simplemente no teníamos la misma calidad que otros países). Así que la siguiente mejor opción era apoyar a un equipo sudamericano, y los únicos que generalmente tenían oportunidad de ganar a los grandes equipos europeos eran Brasil y Argentina. Así de fuerte eran las ganas de ganar a los europeos en su propio juego que apoyábamos a cualquier equipo latino que lograra el objetivo. 

    Fin del partido. Argentina 3 – Alemania 2. 

    ¡Ganamos! ¡Ganamos!  

    En casa de mis padres saltaron, gritaron y festejaron. Copas por todos lados. Día de festejo total. 

    3 meses después… consulta del doctor. 

    Dr.: ¡Querida Susana, estás embarazada! 

    Susana: ¡Qué felicidad, qué buenas noticias doctor! ¡¿Y ahora qué debemos hacer?! Tengo tantas preguntas… 

    Miguel: ¡Sí doctor, por favor díganos todo! ¿Es niño? ¿Niña? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? 

    Dr.: A ver chicos tranquilos. Primero que nada, pongamos un tiempo. Con la tecnología de ahora puedo decirles con bastante seguridad la fecha de nacimiento: finales de enero. Incluso, puedo contarles cuando lo concibieron. Fue el 29 de junio. Así que… 

    Miguel: ¡Nooooo! ¡¿En serio?! ¡Es el día de la final del mundial Susi! Por favor doctor, ¡dígame que es niño y le podemos poner Diego! 

    Dr.: Así queeee….como iba diciendo, tenemos que hacer algunas pruebas y ver que todo está en orden. Y sí, Miguel, es un niño. 

    Miguel: Síííí, ¡se va a llamar DIEGO! ¿Verdad, Susi? 

    Susana: Sí, sí, bueno, bueno. Solo si yo puedo poner el nombre a nuestro siguiente hijo. 

    Miguel: OK. OK. Por mi como si le pones el nombre del Rey de España, ¡pero este tiene que llamarse Diego! (el nombre de mi hermano menor es Juan Carlos). 

    Así que ahí está. Esta es la historia de cómo llegué a llamarme Diego. Algunos dirán que la historia no tiene sentido, que cómo es posible que naciera en el 87 si cumpliré 41 en enero del 2021, o que cómo es posible que me conciban el 29 de junio y que nazca el 22 de enero, o peor aún, que cómo es posible que el doctor sepa en qué fecha fui concebido si eso es imposible de saber. Pero, sobre todo esto, que mi papá siempre fue más de Brasil y de Pelé. Pero esta es la historia de mi nombre y moriré con ella. 

    DEP Tocayo.   

    Una de tantas historias incompletas de D10S. Historia 4/4

    Autor: Diego «pelayo» Méndez