Etiqueta: SCI-FI

  • Mi nueva normalidad

    Mi nueva normalidad

    Sábado en la mañana, como cualquier otro, despierto junto a mi esposa, una sensación de malestar en mi cabeza me ata unos minutos más a la cama.  Haciendo un esfuerzo me levanto, me espera un día atareado. Se me nubla un poco la vista, lo atribuyo al malestar en mi cabeza y continuo mi rutina: desayuno, una taza de café, ducharme, prepararme para ir al mercado y luego a trabajar. Al abrir el garaje noto que la llave del candado ya no es la segunda sino la tercera, no presto mayor atención y saco mi vehículo. Conduzco hacia el mercado, en el trayecto pasamos junto a la panadería del barrio, podría asegurar que su nombre era Panadería Charito pero el logotipo dice Panadería Carlitos. Alguien toca su bocina… el semáforo está en verde. Entramos al mercado y luego de comprar frutas y vegetales, me dirijo al puesto 43 donde siempre compro la carne y el pollo. Noto cierta extrañeza en mi esposa.  Entiendo por qué cuando llego al puesto 43 y me encuentro con una vendedora de harinas. Mi esposa me dice: “Vamos rápido por la carne, el puesto 34 siempre se llena a estas horas y no quiero esperar, no necesitamos harina”.  Siempre he sido una persona que toma las cosas con calma, no digo nada y vamos por la carne. Empiezo a notar que algo no está bien, son varias cosas diferentes que he percibido. Luego de meditarlo un poco lo atribuyo nuevamente al malestar, guardo las cosas en el carro casi en modo automático, conduzco a casa y dejo a mi esposa con las compras en la cocina.  Me despido y acaricio a mi perro explicándole, como de costumbre, que voy al trabajo y regreso al medio día.

    Conduzco por media hora hasta llegar a la clínica, saludo a la recepcionista y subo las escaleras en lugar de ir por el elevador “para hacer ejercicio”.  En ese momento algo perturba nuevamente mi “normalidad” y esta vez es algo mucho más impresionante: las paredes internas las recordaba de color celeste y ahora son marrón… camino despacio mirando con extrañeza, los pacientes de otros consultorios me miran y murmuran, trato de disimular, me dirijo a mi consultorio, saludo a los pacientes que me esperan y enseguida empiezo con la atención.

    Sale el último paciente, me quedo solo y puedo ver a través de la puerta abierta la pared marrón del pasillo y nuevamente empiezo a pensar cómo puede ser posible. ¿Acaso de un día para otro pintaron todas las paredes interiores de otro color? Antes de preguntar al personal de limpieza me percato de que no existe ninguna evidencia de trabajos de pintura: no hay manchas en el piso, no hay olor a pintura fresca y todo parece igual que el día anterior… excepto el color marrón de las paredes. No sé qué pensar, en eso un mensaje de mi esposa me trae de nuevo a la realidad; pregunta si ya estoy por terminar para ir a casa, comer y luego viajar a visitar a mi suegra, respondo que voy enseguida.  Al salir, dudo si preguntar o no a la recepcionista si habían pintado de otro color las paredes, pero me doy cuenta de que es imposible que en una sola noche lo hayan hecho.

    Mientras comemos mi esposa nota mi intranquilidad, su mirada la delata. 

    Emprendemos el viaje a casa de mi suegra, son 3 horas de camino, como siempre conduzco yo. En la autopista de salida de la ciudad, nuevamente esa sensación de ver cosas diferentes me inunda: radares de control de velocidad en sitios diferentes a los que recordaba.  Además, cuando la señal de la radio es escasa, mi esposa conecta su celular y empieza a poner música.  Luego de unas tres canciones noto que está poniendo música ranchera. Recuerdo claramente que hace 15 días hablamos del tema y me dijo que ese no era su género favorito. Pero hoy es diferente. En la cuarta canción noto que además de tararear las está cantando, como si siempre le hubieran gustado esas canciones.

    Llegamos a un puente que hay al final de una serie de curvas, al final del mismo siempre hay una persona que vende helados, pero nunca nos detenemos. Hoy el local ya no está a la izquierda sino a la derecha. “Seguro lo cambiaron de lugar, al fin y al cabo es un kiosco pequeño”, pienso, tratando de tranquilizarme.

    Cerca de llegar a un pueblo famoso por hacer licor de agave, donde hay puestos de venta junto a la carretera, me quedo perplejo, ahora todos los puestos venden vino…

    No aguanto más, algo está mal, detengo el vehículo y le cuento todo a mi esposa a mi esposa. Me dice que me tranquilice y que será mejor que ella conduzca a partir de ahí. Acepto y cambiamos de lugares. Me extraña que su reacción no sea de incredulidad o incluso de burla. Arranca el auto, voltea a verme y me dice: “Te creo, nunca me llamas por mi primer nombre, sabes que lo odio, amaneciste en mi lado de la cama; te pusiste esa ropa que no usabas en años; volviste a tomar café; en el mercado estabas desubicado; le hablaste al perro; casi no disminuyes la velocidad en la zona de radares; siempre me compras un helado en la carretera y un vino para regalarle a mi mamá, y no lo hiciste”.

    “Pero hay algo más…”, me dice con el semblante muy serio, “no es la primera vez que pasa. Pero no te preocupes, ellos saben cómo ayudar a los “viajantes de universos” como los llaman, así que los puse en alerta desde la mañana.  Comprendo a lo que se refiere cuando dos vehículos blindados de vidrios oscuros se colocan uno adelante y otro atrás del nuestro.  Una lágrima cae por su mejilla y dice: ojalá esta vez sí puedan ayudarme a encontrar a mi esposo.

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 9/12.

    Autor: Milton Guamán.

  • Ecuador, año 2064.

    Ecuador, año 2064.

    La increíble historia de cómo un país pasó de ser de uno los más pobres de Latinoamérica, a uno de los más prósperos del mundo en tan solo 30 años, se entiende solo si conoces de cerca a la presidenta Carla Anata Anauga Lozano.

    Después de una terrible crisis económica, una ola de corrupción sin precedentes y un futuro incierto, una mujer de origen indígena, profesora de Economía en una universidad pública y madre de tres pequeños, decide convencer a su esposo de que ella podría cambiar el país. Desde ese momento, ya han pasado 34 años. Esta pareja inseparable frente a los focos de todas las cámaras tiene claro que sus responsabilidades no se mezclan. Mientras él maneja un taller mecánico de vehículos eléctricos y drones de transporte de personas (de hecho, Ecuador posee el mayor número de estos vehículos per cápita en el mundo), ella es la figura clave de un gobierno que funciona como un reloj suizo o, como ella misma dice: “Con la misma eficiencia que nuestro transporte público”, que por cierto es gratuito y en los últimos cinco años tuvo una mejor tasa de puntualidad que el metro de Tokio. Pero dejando de lado los temas menores, es importante entender que el progreso de Ecuador solo se entiende si se conoce a esta extraordinaria mujer.

    Esta reseña de la figura del año 2064 para TIMES, la hemos decidido realizar en base a seis frases tomadas de diferentes intervenciones durante estos 34 años de gobierno.

    1. “La salud y la educación serán gratuitas y de calidad en el Ecuador solo si cinco o más mandatarios consecutivos se enfocan en lograrlo. El que no piense igual es un simple politiquero”.

    Esta declaración es clave por dos cosas: la primera, es que en Ecuador en efecto la educación y la salud son gratuitos, y esta última en la mayoría de los casos es realizada por medio de robots autónomos de última tecnología; y segundo, que los últimos siete mandatos han mantenido la visión que Carla Anata Anauga Lozano expresó a su población hace más de 30 años, ya que, desde ese día, ella ha sido la única presidenta del Ecuador.

    • “Toda empresa que tenga más de mil empleados y su sueldo más bajo sea el doble de un salario básico, pagará únicamente una tasa del 10% de impuesto a la renta. Esos empleados generan más valor que 100 mil políticos”.

    Es importante recordar que el salario mínimo en Ecuador es ligeramente inferior al de naciones como Canadá o Australia, aunque superior al de planetas como N10 y Brok, y actualmente se caracteriza por tener empresas con una gran cantidad de empleados, donde destacan Ecuadorian Food, HP, Tesla Motor Company INC, Huawei, Solar City, Harvard Institute, Intel INC, entre otras.

    • “Un país no puede darse el lujo de tener más políticos que científicos. El día de hoy, 19 de mayo del 2057, se ha aprobado mediante consulta popular, que el Congreso de la República cuente solo con 24 congresistas y un alterno por cada uno. De la misma forma, se han modificado los perfiles mínimos para ocupar dicho cargo. Es el momento de tener gente que cambie el país”.

    Actualmente un congresista en Ecuador debe contar con estudios de cuarto nivel terminados, hablar un idioma adicional al de su lengua materna (el español es la lengua materna del país), contar con una experiencia mínima de 10 años en el sector privado y otros 10 en el público, y contar con al menos 45 años de edad. Los sueldos de estos congresistas son de los más altos del país y existen varios casos donde CEOs de empresas muy reconocidas han decidido pasar al servicio público. Desde hace diez años, ni siquiera es requisito ser ecuatoriano y el enfoque es conseguir “a lo mejor de lo mejor”, que permita al país contar con un desarrollo exponencial. El 12.5% de los congresistas son extranjeros y es el único caso en el mundo actualmente. Adicionalmente se está analizando la posibilidad de incluir a un robot con Inteligencia artificial 6.3 en la próxima legislatura para realizar proyecciones macroeconómicas de alta complejidad de forma más rápida y asertiva.

    • “La seguridad social desde el día de hoy pasará a ser de carácter privado; ya no habrá más aportes para pagar sueldos de funcionarios ineficientes o ser la caja chica de algún gobierno”.

    Desde enero, el plan de pensiones del Ecuador está comenzando a realizar los primeros desembolsos a sus jubilados bajo este sistema, que, si bien no son extraordinarias en relación al ingreso promedio del país, si tienen una diferencia sustancial al plan público predecesor.

    • “Todo negocio relacionado con el turismo dejará de pagar impuestos al estado. Debemos convertirnos en una potencia turística mundial. Desde mañana desaparece el IVA, Impuesto a la Renta, cobro de patentes, etc.”.

    Actualmente el Ecuador es el onceavo país con mayor número de turistas por año, y se encuentra en un boom de construcción de infraestructura de servicios turísticos por las ventajas impositivas que otorga, y, sin duda, porque genera un placer indescriptible el visitarlo. En esta medida no se encuentran las Islas Galápagos, las cuales solo pueden ser visitadas si eres ganador del sorteo anual de cupos de viaje y tu estadía es menor a siete días. Se espera que, para finales del 2067, Ecuador tenga el primer aeropuerto suspendido sobre el pacífico, lo que permitirá recibir una mayor cantidad de vuelos en sus ciudades turísticas, ya que este sistema permite mover las pistas casi a cualquier lugar en cuestión de días dependiendo de la demanda.

    • “Si quieres a tu país, no robes; si quieres a tu país, no engañes. Pero si pese a todo, sigues sin quererlo, es mi responsabilidad separarte de nuestra sociedad, porque tus actos afectan a la gente honrada, noble y trabajadora”.

    Desde hace más de 25 años, Ecuador creó un sistema de justicia que define con claridad cómo los actos fuera de la ley deben ser pagados a la sociedad. Es muy común ver como gran parte de todas las oficinas públicas cuentan con personal de mantenimiento compuesto por presos con sentencia en firme, que deben devolver económicamente 1.5 veces el perjuicio causado, mediante su trabajo. Actualmente Ecuador cuenta con más de 100 políticos encarcelados que todavía no devuelven esta tasa, y no podrán recuperar su libertad, aunque hayan cumplido su tiempo de condena (el ex Congresista Carlos Parco Vivez, lleva más de 20 años preso). Este punto quizás es el más polémico de la mandataria, pues también logró aprobar la pena de muerte para violaciones y cadena perpetua para casos de abuso de menores. 

    Como toda figura política, no está exenta de polémica; y seguro Carla Anata Anauga Lozano posee una gran cantidad de defectos, pero es casi imposible no admirar la tenacidad, creatividad y liderazgo que posee esta presidenta. Si eres ecuatoriano, debes sentir un orgullo desbordante por lo que representa para el mundo, y si eres un ciudadano de otro país, tan solo admiremos y aprendamos, porque Ecuador nos ha dado una lección por medio de una mujer que cambió a un país.

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 8/12.

    Autor: Miguel Viniegra

  • El sol en las manos.

    El sol en las manos.

    Ahí estaba yo, sentado frente a la televisión, siendo solo un niño, viendo a David Copperfield atravesando la Gran Muralla China. Ese truco de magia fue el inicio de mi obsesión, una obsesión que tras más de 20 años me ha llevado hasta aquí, hasta un lugar recóndito de la selva de Guatemala, a una antigua ciudad maya de la que sólo quedan las ruinas de sus impresionantes pirámides.

    Aquí, sentado en la cima del templo más grande de Topoxté, escribo estas líneas a modo de diario, a modo de despedida, hasta mañana no lo sabré. Temprano, cuando salga el sol, emularé al mago Copperfield, cerraré el círculo, pero no habrá juegos de espejos ni de luces ni televisión, estaré sólo y seguiré un ritual tan antiguo como la propia magia.  

    Mi investigación acerca de cómo el televisivo mago consiguió atravesar una muralla empezó muy despacio, casi no había nada de información al respecto, solo un incipiente Internet que dista mucho de lo que es ahora, y en la biblioteca más cercana a casa no encontraba ningún libro de magia digno. Así que, según fui creciendo, iba almacenando pistas, detalles, esquemas, nada muy reseñable. Hasta que un día, casi 8 años después, vi en un vídeo de Youtube cómo un mago con la cara tapada destripaba infamemente mi obsesión: no era más que una burda ilusión. Un fraude. No me lo podía creer. Todo ese tiempo perdido. 

    Esa noche apenas pude dormir. Revisaba mis cuadernos de apuntes, organizados por años, por civilizaciones, por periodos históricos en los que había alguna referencia sutil a rituales en los que se cruzaban portales… todas aquellas notas… debía haber algo más. Pero todo era tan confuso.

    Al fin, en esos oscuros días para mí, encontré algunas respuestas en la web, en la Deep web. Había mucho loco hablando de esto, pero entre tanta mierda, la información real era como pequeños rayos de sol que se filtraban iluminando un camino hacía la verdad que tanto anhelaba.

    Mis dos mejores pistas me conducían hacia dos civilizaciones antiguas de América Latina. Siguiendo la primera de ellas perdí un mes entero visitando a diario las ruinas incas de Ingapirca, en Ecuador, pero el paso de los años había borrado cualquier vestigio de aquello que precisaba.

    Cerrada esa puerta, me aferré con todas mis fuerzas a lo único que me quedaba. Historias difusas acerca del Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas. Fray Francisco Ximénez tradujo en 1715 un texto de 1500 que se cree que fue escrito por un indio que aprendió caracteres latinos. Este indígena habría transcrito las historias de la creación del universo contadas por los ancianos, que fueron transmitidas de generación en generación.  En esos 200 años, aseguraban distintas teorías, se perdieron algunos capítulos referentes a magia, conjuros y rituales, poco adecuados para una civilización occidental que se alejaba del misticismo no católico.

    En Ciudad de Guatemala, visité a cualquiera que se nombrara a sí mismo como experto en la civilización maya, pero me veían como a un loco cuando les preguntaba por atravesar paredes y por portales interdimensionales. Al fin, hace una semana cayó en mis manos un viejo libro que habla de un ritual maya que conecta mundos. Mi última oportunidad.

    Y aquí estoy, en Topoxté, lejos de los turistas que duermen ahora en las ruinas de Tikal, o de Yaxhá, esperando presenciar el amanecer sobre las ruinas y ver pasear a los jaguares. Si mañana continúa mi relato es que lo he conseguido.

    ————————————

    Son las cinco de la mañana. Empieza a haber un poco de luz. Cojo el manuscrito. Lo leo otra vez, y ya van 100. Me lo sé de memoria. Me sudan las manos. Empiezo a recitar mentalmente los pasos. Entro por una puerta que despejaron los arqueólogos hace un mes. Una pequeña estancia oscura que servía para algunos rituales, me parecía propicio, casi poético.

    Puse ambas manos sobre la pared, cerré los ojos para concentrarme y empecé a recitar los conjuros. Las 20 estrofas que componían el ritual. Los recitaba esperando que el no saber el idioma no impidiera que funcionaran. Que de alguna manera sonaran como deberían. Según los decía, en mi cabeza resonaban, además, un par de frases a modo de instrucciones: despeja tu mente de tal manera que nada te ate, que nada te frene en tu viaje.

    Parece que nada pasa, llevo seis estrofas, abro los ojos y veo como mis manos empiezan a atravesar la pared, lo puedo sentir. Estoy atravesando la pared. Tormenta de emociones internas. No es que la pared se diluyera, no es que mis manos perdieran su composición física, es que mis manos empezaban a ser fría y dura roca. Siento miedo, siento dicha, me cuesta no llorar. Sigo, estrofa 7, 8, 9, paso de los codos, empiezo con el pecho, sin atreverme a meter la cara; 10, 11 y 12, siento el sol en las manos. Parte de mi cuerpo está del otro lado. No lo puedo creer. 13, 14, 15, meto poco a poco la cabeza, digo mentalmente la 16, la 17, y la 18, espero con tantas ganas sentir el sol en la cara, el resultado de tanto esfuerzo, de tanta lucha, de tanta frustración. Le podré demostrar a todos que se equivocaban, que me habían juzgado mal, que no estaba loco. Estoy llorando, 19, y última estrofa, la 20, ¿el viento?, ¿el sol?, ¿dónde están?, ¿lo he logrado?, ¿en qué mundo estoy?, ¿y el aire?, ¿el aire?…

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 7/12.

    Autor: Félix Espoz

  • Un encuentro inesperado.

    Un encuentro inesperado.

    Eran cerca de las 22h00, la noche estaba fresca y un cielo con muy pocas nubes permitía vislumbrar una hermosa luna llena.

    “Subamos a la terraza para conversar”, le pedí a mi prima Wendy. 

    Ella de 20, yo de 18, ella atea por decisión, yo católica por convicción, ella reservada y cautelosa, yo un poco indiscreta y aventurera. Debido a diferencias familiares que nunca entendimos, nos conocimos hace poco menos de dos años, lo cual no impidió que se desarrollara una estrecha amistad desde el primer día en que nos vimos.

    La terraza era uno de nuestros lugares favoritos, podíamos pasar horas en ella hablando de los misterios de la vida, de lo ambiguo de la naturaleza humana o, a veces, al calor de unas copas, de aquellos amores pasajeros. Esa noche no había copas, sólo las ganas de charlar. Subimos a la terraza y mientras disfrutábamos de la brisa veraniega, empezamos a elucubrar acerca de la posibilidad de que existiesen civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra en algún recóndito lugar de este inexorable cosmos. 

    Desde la paradoja de Fermi, hasta la teoría de los universos paralelos, nuestra plática transcurría tan animada como en cualquier otra ocasión, cuando de repente algo extraño llamó nuestra atención, era un sonido desconocido que parecía ir llenando el ambiente de a poco; a lo lejos en el cielo se divisaban unas luces…

    “Es un avión”, sentenció mi prima.

     “Un avión no suena así”, pensé.

    Nos quedamos suspensas esperando a que el sospechoso “avión” se acercara y le diera la razón a mi prima. Sin embargo, nuestra inquietud, lejos de disminuir, iba aumentando. El sonido y la manera en la que aquel aparato se movía eran totalmente extraños. Unos segundos después observábamos atónitas cómo dicho objeto pasaba a varios metros por encima de nuestras cabezas a una velocidad similar a la de un avión, permitiéndonos divisar su curiosa silueta, mientras de alejaba hacia el norte.

    “¡No puede ser!”. Es lo único que alcancé a decir, mientras sentía una corriente fría invadiendo mi cuerpo.

    “¿Has visto eso?”, me preguntó mi prima. “¡Nunca había visto algo así!”, exclamó.

    Su inmensa forma triangular y su color gris metal eran totalmente distintos a cualquier referencia o archivo mental que nos permitiera proporcionarle un nombre.

    “¡No creo que en verdad hayamos visto un OVNI!”, continuó insistiendo mi prima.

    “¿Pues qué otra cosa puede haber sido?”, le objeté.

    Totalmente exaltadas empezamos a refutar aquello a lo que nuestros ojos no daban crédito. ¿Fue real lo que vimos? ¿No sería demasiada coincidencia? ¿Quizás estamos en una especie de alucinación colectiva provocada por nuestra plática previa? La última opción parecía ser la respuesta más razonable y con la que nos hubiésemos quedado, de no ser porque en ese preciso instante la extraña luz reapareció en el horizonte y parecía acercarse a nosotras, esta vez a una altura inferior.

    No alcanzamos a pronunciar más palabras, nos quedamos una junto a la otra mirando hacia el cielo, mientras el extraño sonido volvía a hacerse presente en el ambiente y la luz parecía volverse cada vez más grande… segundos después ya no había lugar para las dudas, aquel objeto era real y se acercaba lentamente hasta detenerse exactamente sobre nuestras cabezas. Su forma era impresionante, un grisáceo y perfecto triángulo de esquinas redondeadas. Una luz en cada una de ellas servía de marco para un círculo luminoso que giraba en el centro de su enorme estructura.

    Extrañamente, y pese al terror que sentíamos, no fue posible movernos, era como si de repente la opción de articular nuestro sistema físico con nuestros pensamientos no estuviera disponible, como si alguien hubiera desactivado de pronto nuestra voluntad y solo conseguíamos mirar absortas aquella intensa y brillante luz…

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 6/12.

    Autora: Silvia Pesantes.

  • La fricción

    La fricción

    No volví a ser el mismo. Dejé de mirarme al espejo, de asearme. Ya no prestaba atención a mi alrededor, tan solo me inspiraba escribir sobre ella. Recordarla. Estar presente en momentos que compartimos, que sentimos propios, que dejamos que nos cautivaran. No podía evitar entrar en casa y oler su perfume, tampoco el gritar su nombre para que mi mente asumiera que Sarah seguía allí, en nuestra casa, cerca del lago, aquel lugar elegido para envejecer juntos, dejando nuestro pasado atrás, cuidando el uno del otro.

    Tan solo quedo yo. Su cáncer fue avanzando tan rápido que, cuando quise hacer algo, ya era tarde. Un último beso en su suave frente fue la única respuesta a la noticia del doctor en cuanto falleció en el hospital, un sitio que aborreció y al que no quería pertenecer, el lugar que más la había paralizado. Empecé a oírla mientras cocinaba, a reír mientras estaba en la ducha, a verla detrás de mí mientras me miraba al espejo tras vestirme o peinarme, a escuchar sus canciones cuando llegaba a casa sin yo haber encendido el tocadiscos antiguo que compramos en París como regalo de aniversario. Era víctima de su voz y su risa, de sus susurros y su música, estaba confuso, algo aterrado, pero era mi zona de confort y no pensaba alejarme.

    Me sentía más cansado, agotado. Mi jefe me permitió unos meses más de excedencia por la pérdida de un ser querido, así que, mis días no eran muy activos o enérgicos. Sollozaba más de lo que comía, había perdido el apetito y no podía dejar de ver nuestros vídeos de boda, de picnics en el botánico, nuestras comidas cerca del lago y ese día en el que decidí instalar las placas solares, cuando me caí y casi me rompí una pierna mientras reíamos y contábamos historias de la extraña forma en la que nos conocimos, en aquel supermercado comprando tomates, una casualidad estúpida pero cercana y preciosa, jamás había visto una mirada tan compasiva y dulce como la suya.

    Sí, me compadecía de mí mismo, de mi deseo de estar junto a ella otra vez. Supongo que esto me llevó a todo lo demás, a la espiral de circunstancias que empezaron a cautivarme, a hacerme preso de otra realidad. Mientras escribía, me solía quedar dormido encima del ordenador y todos los borradores que tenía sobre la mesa, pero lo inusual esta vez fue el encontrarme con Sarah en una visión tan real de acontecimientos. No era un recuerdo, tampoco algo que quisiera que sucediera, tan solo estábamos sentados uno al lado del otro en un banco, vislumbrando unas vistas preciosas de una ciudad que desconocía. Ella sonreía mientras la miraba anonadado, podía tocarla…

    “Estás sorprendido” afirmó, como si leyera mis pensamientos, “No te preocupes, es normal.”

    ¿Normal? ¿Es que ha pasado antes? le pregunté, más sorprendido todavía.

    “Fui a ver a mi hermana y no se lo podía creer, fue un momento agradable”, su voz tan dulce me relajaba, como solía pasar cuando estábamos juntos, “Quería verte, es todo.”

    Estoy soñando, ¿verdad?

    “Ni siquiera estás cerca de lo que realmente ocurre”, esta vez, sí me miró con una sonrisa amplia y de absoluta satisfacción.  “Hay una fricción entre la realidad y el otro lado, he aprovechado esa brecha para meterme justo aquí y saludarte”, tocó mi frente con su dedo índice, mientras seguía sonriendo.

    Entonces… ¿realmente estás aquí? Su asentimiento con la cabeza, me llevó a abrazarla en ese mismo momento sin pensarlo dos veces.

    Estuvimos hablando durante largo rato, parecieron días, pero en cuanto me desperté, me di cuenta de que habían pasado tan solo un par de horas. Los sueños empezaron a ser cada vez más recurrentes durante semanas y era lo único que me hacía levantarme por la mañana, me sentía feliz al poder verla, aunque fuera en esa situación tan extraña. Reíamos, bromeábamos, recordábamos viejos tiempos y no dejábamos de abrazarnos, besarnos tan apasionadamente como antes y no podía olvidarlo.

    Aquella noche, me acosté más pronto de lo habitual porque estaba ansioso, quería volver a verla, no podía resistirme a esa tentación, no podía dejar de pensar en ello, pero no soñé. Dejó de aparecer de repente. No me dijo nada la noche anterior sobre esto… Estaba confuso. Traté de revisar todo lo que nos dijimos y encontré esa precisa y dulce voz que repetía en mi cabeza “siempre estaré contigo, me llevarás a todas partes, aunque no me veas”, seguido de un beso y una mirada intensa.

    Fue una despedida, aunque no me diese cuenta. Fue nuestra despedida. Una luz que se había apagado dejando una noche oscura atrás…

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 5/12.

    Autora: Laura Perelló.

    www.trackontimeblogspot.com 

  • Liberium

    Liberium

    Durante los últimos cinco años, el liberium se ha convertido en el combustible más deseado del mundo. Hasta el momento, únicamente se conocen trece países que cuentan con este mineral, tan escaso como los diamantes en el siglo XXI. Después de varias investigaciones realizadas por los expertos más reconocidos del mundo, se pudo descubrir que el Liberium es un mineral que permite mantener la inclinación del eje de la Tierra sobre el plano de su órbita, también llamada “oblicuidad de la eclíptica” y es de 23,43°. Además, hemos descubierto que posee una capacidad casi infinita de generar energía. Extrañamente, este mineral solo se encuentra alrededor de la línea Ecuatorial, y ésto ha generado que varios países que antes no tenían mayor importancia a nivel global, ahora se hayan convertido en jugadores críticos, que decidirán el próximo siglo económico o las próximas guerras mundiales. Mientras más cerca del centro de la tierra estás, el mineral es más abundante, y mientras más te alejas de éste, fuera de la línea ecuatorial, simplemente no existe; por lo tanto, en este nuevo orden mundial, las nuevas potencias, aunque ellos todavía no lo sepan, son Ecuador, Colombia, Brasil, Santo Tomé y Príncipe, Gabón y el Congo. Si bien la línea ecuatorial también atraviesa por otros seis países más, como el Congo democrático, Uganda, Kenia, Somalia, Indonesia y Kiribatí, estos países como es habitual en todas sus épocas democráticas, cada vez que encuentran algo que los pueda llevar a la riqueza económica y social, siempre encuentran la forma de transformarlo en alguna sangrienta guerra civil, que no se sabe con exactitud cuándo comenzó, ni cuándo terminará. Por esto Jhon, creo es imprescindible hacerse con el mando de América latina, cuanto antes.

    Michael, entiendo la importancia de someter a América Latina, de hecho, éste es el encargo más fácil que hemos tenido en nuestra historia. ¿qué tan difícil puede ser convertir un montón de políticos y presidentes corruptos, en firmantes de un contrato que les permitirá convertir a sus ciudadanos en los nuevos Jeques del siglo XXII?

    Que el plan parezca fácil, no significa que podamos cumplirlo Jhon; no es la primera vez que China se entromete en nuestro camino, o que Rusia intenta persuadirnos con una hipotética guerra mundial. La gran ventaja que tenemos, es que ahora sabemos dónde está el liberium y qué país nos interesa manejar primero; y ahí está la lotería y solamente nosotros sabemos el número ganador.     

    Ya recibí el informe del doctor Stevens, y es increíble la capacidad que tiene el liberium para generar energía de acuerdo con el cuadro de potencia del informe siete. De acuerdo a la información que acabo de leer, únicamente necesitamos diez gramos de liberium para dar energía a toda Nueva York durante un año, y solo en Quito, la capital de Ecuador, acabamos de descubrir que hay más de nueve mil billones de toneladas del más puro Liberium debajo de una horrible bola de cemento, a la que llaman “La mitad del mundo”. Jhon, si bien podría ser complicado convencer a todos los gobiernos de América Latina de cedernos sus territorios, sobre todo Brasil y Colombia, debido a la extensión de sus territorios y la cantidad de políticos que deberíamos sobornar, creo que el país ideal que debemos “comprar” es Ecuador. Es la fuente más pura del mundo y de acuerdo al mismo informe del doctor Stevens, sus reservas son iguales a la del resto de países de la línea ecuatorial en su conjunto. Me queda claro Michael, y sé lo que hay que hacer, solo tengo una consulta, ¿Cuánto liberium podemos extraer sin afectar a la oblicuidad de la eclíptica?, y ¿Qué impacto tendría si nos pasamos de la cantidad y cómo lo corregiríamos?, todavía no tengo las conclusiones del informe Jhon, así que vamos a tener que pasar a la operación “Condamine” sin ellas.

    «Muy buenas tardes a todos, es un gusto para el Gobierno Americano y en especial, para nuestro presidente Jhon Benjamin O’Connor, oficializar formalmente la mayor inversión privada en el Ecuador de toda su historia. Durante los próximos cinco años, Estados Unidos y sus empresas de investigación y explotación de minerales, invertirán en el país no menos de setenta mil millones de dólares por año y generarán al menos doscientos treinta mil nuevos puestos de trabajo para los ecuatorianos, mejorando su calidad de vida de forma considerable. También, debemos reconocer el enorme esfuerzo que ha realizado el Ecuador por medio de su presidente José Joaquín Flores y todo su equipo de trabajo, para lograr este acuerdo histórico, que permitirá llevar al país a ser uno de los más prósperos de la región, y seguramente del mundo, si su administración continúa siendo tan acertada como la de los últimos cinco años. Como acto simbólico, a continuación, tanto el presidente O’Connor, como el presidente Flores, realizarán una extracción de liberium de la mina “Mitad del mundo”, con el fin de demostrar a la ciudadanía la facilidad de su extracción, y al mismo tiempo, el nulo impacto ecológico con la que se realiza».

    Por favor señores presidentes, procedan con el evento simbólico.

    ¡Michael, Michael!

    ¿Sí?, ¿Doctor Stevens?

    Sí, soy el Doctor Stevens, tienes 8 minutos para sacar al presidente de ahí, la inclinación de la tierra se movió 1,2° solo con la extracción que acaban de hacer, la mayor parte de Sudamérica quedará bajo el océano pacífico en media hora; es necesario que saques al presidente hasta que encontremos cómo corregir el ángulo con una extracción al otro extremo de la línea ecuatorial…

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 4/12.

    Autor: Miguel Viniegra Delgado

  • El Saqra

    El Saqra

    El amor de una madre por su hijo es incomparable.  

    El dolor de una madre por saber que su único hijo está por morir es indescriptible.  

    Sophie Kemp cargaba a su único hijo de ocho años dormido en su regazo. El pelo dorado que llenaba su cabecita como el amanecer, había sido arrancado de su diminuto ser debido a tantas quimioterapias sufridas. Todavía le golpean las palabras del oncólogo como un eco devastador en su cerebro, «su hijo va a morir». Cuando la ciencia y la medicina no son suficientes para seguir viviendo, ¿qué alternativa te queda?  

    El Jeep todo terreno seguía avanzando a paso lento pero firme dentro de la espesa selva. Dentro del transporte se encuentran, el guía al volante, una madre con la cara golpeada por el sufrimiento y por las incontables noches en vela; y en sus faldas, un niño flaco, pálido y sin pelo que duerme profundamente. Su guía es un experimentado nativo del Napo llamado Danilo. Él había conocido al Chamán Hampa muchos años atrás, cuando una serpiente había mordido a su madre. Ese día, el padre de Danilo acostó el cuerpo de su madre en la parte trasera de la camioneta de trabajo y subió a Danilo al frente. Después de media hora, y ya entrada la noche, llegaron a un claro donde se veían luces que provenían del fuego de varias antorchas dispersas alrededor del perímetro de una aldea. En ella, varias chozas erectas sobre el piso, que construidas de madera y cabuya, reflejaban sombras de varios cuerpos moviéndose sobre la noche. En la entrada un par de indígenas los recibieron y fue en este momento que Danilo descubrió algo que no sabía de su papá. El angustiado hombre intercambió un diálogo con los aborígenes en un idioma extraño y nuevo para Danilo, algo que él nunca había escuchado antes.  

    Debido a lo apremiante de la situación, la camioneta quedó prendida y Danilo vio a su padre salir corriendo, alzar a su esposa en los hombros y correr con ella para luego perderse dentro de la choza más grande y central. Danilo se estremeció ante toda la situación, su madre a punto de morir, él rodeado de indígenas extraños que no hablaban español y la oscura noche de la selva rondando sus pesadillas. Salió corriendo detrás de su padre. Cuando llegó a la cabaña donde habían ingresado sus padres, una luz tenue alumbraba una habitación llena de artefactos hechos a mano y de confección rarísima, y un pesado olor a palo santo. Una vez que las pupilas de Danilo se acostumbraron al nivel de luz, vio a su madre desnuda e inconsciente en el piso, pero peor aún, divisó algo que lo marcaría para siempre…  

    Sophie quedó embarazada muy joven, durante su segundo año de arquitectura en la universidad. Ese semestre recibía en una de sus clases, la materia de ética. El profesor de ética era recién egresado, alto, rubio y con un aire a Harrison Ford en el “arca perdida”, que irremediablemente enamoraba a todas las oyentes. A Sophie, hasta se le ocurrió escribir “me gustas” en sus párpados, tal cual escena de Indiana Jones. Sonreía por dentro a tanta ocurrencia. Por eso cuando al terminar una clase, y el profesor se acercó para preguntarle acerca del tema humanístico, ella solo pensaba en lo animalista de su ser. Fue una aventura que tuvo muchas consecuencias, el abandono de su carrera, la pelea con sus padres y el pequeño Philip.  

    Ella no podía creer que ese granito de sol, lleno de promesas y que hasta hace poco era nada más que un bebé, ahora estuviera a punto de desvanecerse. Philip era un niño normal, alegre, aun cuando nunca había conocido a su padre. Y fue su papá, el profesor de ética, quien le contó a Sophie acerca de Hampa. El profesor, en unos de sus viajes a lugares inhóspitos, encontró una aldea de indígenas en lo profundo de la selva ecuatoriana,  que adoraban al Hampa como a un dios. El sanador y dador de vida. Contaban que este Chamán tenía poderes sobrenaturales y que hasta podía regresar a la gente del “otro lado del río”. El papá de Philip lo había visto con sus propios ojos. Y es así, que el último recurso de Sophie para salvar a su hijo ahora recae sobre este brujo.  

    Hampa arrancó a Phillip de los brazos de su madre, lo desnudo y lo acostó en el piso. El resto del ritual fue una escena que puede trastornar hasta al más incrédulo de los seres. Un acontecimiento similar a la que presenció el joven Danilo años atrás. Sophie sentía la presencia, no de un solo ente, sino de varios, cantando en voces y dialectos olvidados por el tiempo. Sombras negras trepando las paredes, rasguñando la madera mientras ejercían su baile demoníaco. Las antorchas de fuego crecían y consumian el oxígeno del cuarto sin piedad. Y como un trueno, un golpe de vida en el pecho de Phillip. Un rayo de energía que atravesaba su minúsculo cuerpo y que le hacían retorcer del dolor. Sophie estaba paralizada.  

    De regreso en el Jeep, Danilo, Sophie y Phillip se reían mientras emprendían el camino de regreso a Quito, donde les espera su vuelo a Boston. Para Sophie, todo esto era un sueño, no podía ser verdad. Tendría que hacerle exámenes para asegurarse que Phillip estaba completamente libre de cáncer, pero el hecho de que caminara y corriera solo minutos después del episodio, y verlo ahora riendo, comiéndose una banana y tan lleno de energía, le llenaban su corazón de seguridad. De repente, el Jeep redujo su velocidad hasta pararse completamente. Otra tribu indígena llenaba el camino con una procesión funeraria obstaculizando el paso. Danilo bajó la ventana y le preguntó en dialecto a uno de los indígenas qué estaba sucediendo. Era un niño de la edad de Phillip que había fallecido hace menos de una hora atrás. Los padres desconsolados gemian, lloraban y gritaban: Saqra, Saqra, Saqra. 

    Danilo sabía que es lo que querían decir. Mientras que hampai quiere decir sanador, el dador de vida, el Saqra es el diablo que se la lleva…   

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 3/12.

    Autor: David Carrillo

  • La prueba

    La prueba

    La universidad se empezó a llenar de volantes por todas partes. Columnas, puertas, ventanas, escritorios. Me acerqué a leer uno de ellos. Decía: 

    “HE VIAJADO A OTRA DIMENSIÓN. 

    TENGO PRUEBAS. 

    AUDITORIO PRINCIPAL 17:30. 

    LOS ESPERO” 

    Algún loco de esos que siempre hay en las universidades que quiere llamar la atención, pero… para qué más estoy en la U sino para divertirme con tonterías sin sentido. Seguro iré. Por lo que veo todos piensan igual porque nadie para de hablar del volante y de que irán a ver de qué se trata. 

    17:30. 

    Entro al auditorio. 

    Justo. No hay donde poner un pie. Está lleno de alumnos, aunque me sorprende que también de varios profesores. Me paro en la última fila por si es una tontería y así me salgo antes. 

    5 minutos…10 minutos…15 minutos…  

    La gente se impacienta y empieza a silbar. Justo ahí sale al escenario una chica. Su pinta es como de científica loca, tipo el Doc Brown en Volver al Futuro. Se para frente a todos. Nos callamos, y empieza: 

    “He descubierto un agujero negro que me permite ir a realidades alternas. Ayer lo probé y funcionó. He estado viajando por diferentes dimensiones y hoy he vuelto para mostrarles la prueba” 

    Nos empezamos a ver entre todos con caras de “¿y ahora, ésta loca?”. 

    Mete la mano en su bolsillo y saca una flash memory.  

    La conecta al equipo y pone play. Es un vídeo.  

    Es una grabación de una sesión del congreso de diputados. 

    Todos nos miramos a la cara y algunos empiezan a decir “¿y esto qué es? Es una tomadura de pelo. Qué tontería…” 

    Inicia el vídeo. Parece como cualquier sesión de congreso normal, los mismos políticos, todo lo mismo. 

    Presidente de Congreso: “Inicia la sesión” 

    El presidente toma la palabra y empieza: 

    “Nuestro plan de gobierno es simple. Queremos que la gente tenga vivienda digna y segura, más empleos y con mejores sueldos. Queremos que bajen los arriendos y la gasolina. Queremos que las personas que busquen refugio en nuestro país lo hagan sin prejuicio de nadie y con oportunidades laborales y sociales. Queremos que la educación sea de calidad y accesible para todos. Queremos que nuestro de sistema de salud sea altamente eficiente, gratuito y con capacidad para atender a todos. Queremos crear una sociedad igualitaria para hombres y mujeres y queremos que nuestro planeta se encuentre en las condiciones que necesitamos para poder prosperar como planeta.” 

    Tiempo de discurso: 30 segundos. Algunos empiezan a murmurar. 

    “¿Y esto qué prueba?” 

    “Qué tontería. Lo mismo dicen siempre” 

    “Esto no prueba nada” 

    “Yo me voy. Esto es una farsa” 

    “¿Sólo habla 30 segundos? Mmm…” 

    Continuamos viendo el vídeo. Se levanta el representante de la oposición, empieza: 

    “Nos parece bien que quieran más trabajos y mejores sueldos para los empleados, pero no se olviden de los empresarios también, necesitamos apoyarlos para que crezcan y así se crearán esos trabajos. Es bueno que la gente que entre a nuestro país tenga protección social y laboral, pero no se olviden de crear oportunidades y de cuidar a nuestros propios compatriotas también. La educación debe ser de calidad y accesible y debe enfocarse en nuestra historia común para poder tener sentido de pertenencia y orgullo nacional también. Es verdad que la salud debe ser gratuita y de calidad, pero busquemos formas de generar fondos para que nuestra sanidad no dependa solamente de subir impuestos para que pueda auto sostenerse. La sociedad debe ser igualitaria, aunque no debemos crear esta igualdad quitando a unos, sino dando a los dos. El planeta debe ser protegido por todos. Si ustedes están de acuerdo con nuestra propuesta, a nosotros nos parece bien su programa de gobierno”. 

    Tiempo de discurso: otros 30 segundos aproximadamente. Ahora ya escuchaba cosas con más duda. 

    “¿Ha hablado solamente 30 segundos también?” 

    “¿A la oposición le parece bien el programa de gobierno?” 

    “Casi hasta parece que se llevaran bien…” 

    “Igual esto no prueba nada” 

    Continuamos viendo el resto del vídeo. El presidente retoma la palabra: 

    “Sus sugerencias nos parecen más que razonables y constructivas. ¿Qué les parece si después de la sesión de Congreso, tomamos un breve descanso e INMEDIATAMENTE después nos ponemos JUNTOS A TRABAJAR?” 

    Todos en el auditorio nos quedamos sin palabras… 

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 2/12.

    Autor: Diego Méndez

  • Reporte No. 4.575987.2548

    Reporte No. 4.575987.2548

    Reporte No. 4.575987.2548 

    Emisor: K27465 – Planeta Tierra 

    Receptor: A32563 – Planeta KOI-4878.01 

    Frecuencia: EHF300-354654 

    Transmisión completa grabada y guardada en archivo K27465-368435. 

    K: Aquí K27465 reportando desde el Planeta Tierra. Calendario local gregoriano 06.18.2020 – calendario maya 13.0.7.10.16. 

    Última transmisión: calendario gregoriano: 06.18.1920 – calendario maya: 12.15.6.2.11. 

    A: Aquí A32563. Le escuchamos fuerte y claro. 

    K: Señor, durante los últimos 100 años el planeta ha aumentado su índice de contaminación considerablemente. 9 de cada 10 humanos respira aire contaminado. En ciertas zonas ya no es posible habitar, sin embargo, están infestadas de humanos. 

    A: ¿Los recursos naturales? 

    K: Muchas zonas han sido deforestadas, mares y ríos también están altamente contaminados. Los glaciares se están derritiendo; es difícil determinar hasta cuándo el planeta tendrá suficiente agua consumible. 

    A: ¿Cuál es la causa de tal deterioro? 

    K: La raza humana, Señor. 

    A: ¿Índice poblacional en relación a su último reporte? 

    K: En 100 años subió de 1.86 a 7.50 miles de millones, Señor. 

    A: ¿Existe espacio y recursos suficientes para nosotros? 

    K: El planeta todavía tiene recursos, pero no por mucho tiempo. Los humanos están acabando con todo. 

    A: ¿Cuánto tiempo habitable le queda al planeta? 

    K: Calculo que para nuestra próxima transmisión ya no quedará nada. 

    A: Entonces debemos ir lo antes posible. Establezca comunicación con los líderes de la Tierra. Nuestras primeras naves llegarán con apenas 100 millones de habitantes. Empezaremos de a poco. 

    K: Señor, aquí no hay un grupo pequeño de líderes, hay muchos, divididos por países… y al momento no están en buenos términos entre sí. 

    A: Entonces establezca contacto con un solo líder que nos permita aterrizar en su zona y habitar ahí. 

    K: Señor, eso ocasionaría una guerra mundial. Ningún país aceptaría que otro tenga aliados de otro planeta. Se desataría el caos y nos involucrarían a nosotros. Lo que es peor, esa guerra terminaría definitivamente con los pocos recursos que quedan, entonces el viaje habrá sido en vano. 

    A: Lo que usted describe es difícil de creer. 

    K: Señor, de lo que usted conoció cuando llegó en la era maya ya no existe más que ruinas. El contacto que tuvo con sus habitantes fue un evento que no se podrá repetir jamás. Lo que usted escribió en sus crónicas no se parece en nada a lo que estoy viviendo yo en esta era. 

    A: Pero aquella vez, los líderes nos invitaron a convivir y compartir sus recursos. Ahora los necesitamos más que nunca. Nuestro planeta está cada vez más cerca del agujero negro. 

    K: Señor de esa era ya no queda nada. El comportamiento humano es irracional. No podremos dialogar sin ocasionar una guerra. 

    A: Necesitamos esos recursos, eso es un hecho. Ya no podemos esperar más. Nuestro plan siempre fue la convivencia, pero veo que eso es imposible. 

    K: Espero sus órdenes, Señor. 

    A: La única forma de mantener el planeta con vida, es acabando con la plaga que la está matando. Tiene 20 años gregorianos para cumplir su misión -de forma sigilosa y sin comprometer al planeta- y 10 años para limpiar cualquier residuo contaminante. Llegaremos el 06.18.2050 – calendario maya 13.1.18.0.13. 

    K: Si, Señor. 

    Transmisión terminada. 

    Una de tantas historias incompletas de SCI-FI. Historia 1/12.

    Autora: María José Montalvo